Qué hacer en Río de Janeiro en 7 días
Río de Janeiro es una ciudad que te engancha desde el primer minuto. Ni bien te acomodas en tu hotel y miras en Google Maps todo lo que hay para hacer y ver, entiendes que va a ser un destino de esos que parecen nunca agotarse. Pero calma: aunque su amplia oferta puede impresionar a quienes la visitan por primera vez, no hace falta verlo todo para vivir una gran experiencia.
Con una planificación inteligente, siete días alcanzan para conocer los puntos clave de Río de Janeiro y llevarse una primera impresión inolvidable. Por que sí, Río es enorme, caótica y fascinante a partes iguales, y para domarla en una semana, necesitás un plan.
Organizar una semana entera puede parecer un desafío, pero la clave es el equilibrio. ¡No te preocupes! Hicimos la tarea. Acá tienes la hoja de ruta definitiva para que tus 7 días en Río sean inolvidables. Vas a encontrar opciones de paquetes y excursiones en Río de Janeiro, además de las mejores recomendaciones de alojamiento y actividades fuera del circuito turístico.
¡Empecemos!
Itinerario de 7 días en Río de Janeiro
En tu primer día, si salió el sol, lo ideal es estar un largo rato en el mar y sentir el pulso de la ciudad caminando por la rambla de Copacabana e Ipanema comiendo un queijo asado o un choclo con manteca. Después de un largo paseo y tarde de playa, te recomendamos mucho parar en el café Garota de Ipanema, el legendario spot en el que Antônio Carlos Jobim y Vinícius de Moraes habrían compuesto la canción más icónica del Brasil (una orden infalible es un licuado de ananá/abacaxi, un café, y un pastel de Belem).
Y si prefieres acercarte a la noche con algo rico para tomar, una buena opción es la clase de tragos al atardecer en Ipanema. Vas a aprender a reconocer y preparar versiones de la caipirinha, comer aperitivos típicos y, por qué no, hacer amistades nuevas en un paisaje único.
Lo mejor para el segundo día es un plato fuerte del turismo carioca: la excursión al Cristo Redentor y el Pan de Azúcar. Al Cristo se sube en el Trem do Corcovado (un viaje hermoso a bordo de un trencito ecológico que atraviesa la selva). Si vas temprano, evitás que las fotos te salgan con 50 desconocidos de fondo. Al atardecer, la subida al Pan de Azúcar esperar con vistas imbatibles desde el morro de Urca con una caipirinha en la mano. Acá vas a encontrar con un complejo de restaurantes y comercios muy top, además de fiestas al aire libre y shows gratuitos en las inmediaciones.
El tercer día puede ser el momento de explorar la cultura y el centro histórico. Tomando el metro podés bajar en la estación Gloria o en Cinelandia y empezar a caminar hacia diferentes destinos de interés. Por ejemplo, el impresionante Real Gabinete Portugués de Lectura, la Catedral Metropolitana, el Museo de Arte Moderno o los Arcos de Lapa.
Otro punto clave es la Escalera Selarón en el barrio de Santa Teresa. Es ese lugar lleno de azulejos de todo el mundo que el artista Jorge Selarón decoró durante años. Para coronar, una merienda en la famosisima Confitería Colombo, muy parecida a las emblemáticas cafeterías notables de Buenos Aires. Si prefieres hacer un recorrido con guia y traslados, te recomendamos nuestro walk tour por el centro histórico.
Para el cuarto día, te sugerimos una escapada a Angra dos Reis e Ilha Grande. Es un día largo pero ver el color del agua en la Laguna Azul te hace olvidar cualquier cansancio. Nuestra excursión incluye traslados, guia completa y almuerzo, para que sólo te ocupes de ponerte protector solar y no tener nunca la mano sin una caipirinha.
El quinto día es para perderse en el Jardín Botánico y el Parque Lage, dos lugares tan verdes que te olvidás que estás en una metrópolis. Prepará el calzado para hacer trekking y una botella de litro de agua. Hacia la tarde noche, una visita a la playa de Ipanema puede ser un gran plan para coronar la jornada.
El sexto día podrías hacer algo más aventurero, como un vuelo en ala delta por Río o visitar una favela con un guía local para entender la verdadera complejidad social de Río. Ambas actividades se realizan con frecuencia y son muy gratificantes. Si estás para algo más calmo, te quedó en el tintero la visita al Forte de Copacabana, al Acuario, y al Museo del Mañana.
Finalmente, el séptimo día dejalo libre para las compras de último momento en el shopping Leblon o para simplemente tirarte en la arena a ver el atardecer escuchando unas sambas o y tomando unas caipirinhas.
Qué conocer en Río de Janeiro
Hay muchísimas cosas que hacer en Río de Janeiro que pasan por la experiencia sensorial. Una de las actividades que más recomendamos es hacer un tour gastronómico en Río: probar la feijoada, los bolinhos de bacalhau o animarse a una cata de cachaças en algún barcito. Tampoco podés dejar de probar los deliciosos licuados, los pasteles y pinchos de camarones en la playa, y el queijo a las brasas.
Si buscás adrenalina, el trekking a la Pedra do Telégrafo es un must. Existe un “desafío” que es tendencia en las redes sociales y que consiste en sacarse una foto o grabarse suspendido desde esa piedra (tranquilo, no caés al vacío, es más que nada un truco de perspectiva).
Otra experiencia increíble es asistir a un ensayo de una escuela de samba. No importa si no es época de carnaval, las escuelas ensayan durante gran parte del año y la energía que se vive en esos galpones es algo que no vas a ver en ningún otro lado. Es puro ritmo, color y comunidad.
Para los que viajan en familia, el AquaRio es el acuario más grande de Sudamérica y es un éxito total con los más chicos, sobre todo el túnel que pasa por debajo del tanque de los tiburones.
Tampoco podés dejar pasar el tour de visita al Estadio Maracaná. Para cualquier argentino futbolero, entrar a ese templo es casi una obligación. Podés hacer un tour por los vestuarios y pisar el borde del campo de juego donde se escribieron páginas doradas (y algunas tristes para nosotros, pero bueh) del fútbol mundial. Si te interesa la parte más moderna de la ciudad, el Boulevard Olímpico con el Museo del Mañana es una joya de la arquitectura contemporánea que cambió por completo la cara de la zona portuaria.
Dónde dormir en Río de Janeiro
Si es tu primera vez y necesitás referencias de alojamiento en Río de Janeiro, tanto Ipanema como Leblon son seguros y con una movida nocturna espectacular. Estos barrios están repletos de restaurantes, fondas, cafés y bares a pasos de la playa más canchera de Río, con arenas limpias y aguas azules. El ambiente en la playa es un poco más relajado, sin tantos vendedores ambulantes y sonidos de calle interviniendo en tu descanso.
Ahora bien, por ser tu primera vez, Copacabana no deja de ser la mejor opción. Es el corazón de la ciudad carioca, con de todo cerca, y mejores precios. Sin dudas, desde ahí llegás a cualquier lugar ya sea caminando, en metro, en autobús o en taxi o uber. La zona es ideal para hacer compras diarias, o compras de regalitos, ya que está repleta de mercaditos y ferias. ¿Y la playa? Fantástica.
Una tercera opción que sugerimos es alojarse en el barrio de Leme, lejos del bullicio y con salida directa al mar. El barrio es un poco más exclusivo y tranquilo. Las playas son tranquilas, con numerosas canchas de beach voley donde los cariocas se acercan a jugar cada fin de semana.
Excursiones en Río de Janeiro
Contratar excursiones en Río de Janeiro es la mejor forma de optimizar el tiempo, especialmente si no hablás mucho portugués o no querés renegar del transporte público.
Desde Tangol.com.ar ofrecemos paquetes muy completos a otras localidades y ciudades de Río de Janeiro como el de Arraial do Cabo, conocido como el "Caribe brasilero". Te pasan a buscar por tu hotel, te llevan en un bus con aire acondicionado y allá te subís a un barco que recorre playas de arena blanca y agua turquesa que no podés creer.
Uno de los tours más elegidos es el que te lleva de Río de Janeiro a Búzios por el día. Incluye traslados de ida y vuelta desde hoteles en Río de Janeiro, almuerzo tipo buffet y un paseo en escuna. Es la opción perfecta para conocer lo más destacado de la península navegando entre playas e islas paradisíacas, con paradas en el camino para relajarse, nadar y conectar con el entorno.
También está el paseo en barco por la Bahía de Guanabara, que te da una visión de la ciudad desde el agua, pasando por debajo del puente y viendo los fuertes coloniales que protegían la entrada a la ciudad.
Lugares más lindos de Río de Janeiro
Entre los lugares más lindos de Río de Janeiro siempre mencionamos el Mirante Doña Marta, ubicado cerca del barrio Santa Teresa, que para muchos tiene la mejor vista de la ciudad porque ves el Cristo de un lado y el Pan de Azúcar del otro, sin tantos amontonamientos de gente.
Si te gusta la historia, el Palacio de Catete, que fue la sede del gobierno brasilero, es fascinante y sus jardines son un remanso de paz en medio del caos del tránsito.
La Vista Chinesa es otro rincón mágico. Es un pabellón de estilo oriental ubicado en pleno Parque Nacional de la Tijuca. Desde ahí tenés una de las mejores panorámicas de la zona sur y la laguna Rodrigo de Freitas. La laguna, por cierto, es el lugar preferido de los locales para hacer deporte. Alquilar una bici y dar la vuelta completa mientras ves a los remadores entrenar es un plan muy tranquilo para un domingo a la mañana.
Mejores playas de Río de Janeiro
No podemos terminar esta guia sin hablar de las mejores playas de Río de Janeiro. Si bien Copacabana es la más famosa por su historia y sus hoteles de lujo como el Copacabana Palace, Ipanema es la que tiene más onda. Leblon, por otro lado, es un poco más familiar y exclusiva, ideal si buscás un poco más de tranquilidad sin alejarte de la ciudad.
Pero si realmente querés playas paradisíacas, tenés que alejarte un poco hacia el oeste. Prainha y Grumari son áreas protegidas donde no hay edificios altos, solo montaña y mar. Son las preferidas de los cariocas que quieren escapar del ruido.
Para los que buscan la urbanidad pero con un mar un poco más limpio que en el centro, Barra da Tijuca es la opción. Es una playa larguísima con paradores modernos y mucha movida deportiva. Lo ideal es elegir un buen alojamiento en Río de Janeiro que te permita moverte fácilmente entre estas zonas, como el Arena Copacabana Hotel o alguna posada con encanto en Ipanema que podés reservar directamente en nuestra web.
¿Qué Hacer en Río de Janeiro un día de lluvia?
Río es tropical, y a veces llueve mucho durante todo el día, pero a veces llueve un rato y para. Sea como sea, no te encierres en el hotel. Estas son algunas opciones para que salgas:
Shopping Leblon o Rio Sul: Son enormes y tenés de todo.
Museo de Arte de Río (MAR): Está frente al Museo del Mañana.
AquaRio: Al ser techado, es el plan perfecto para un día gris.
Museu do Amanhã: un museo que reúne ciencia, arte e innovación.
Confitería Colombo (Centro): La sede histórica en la calle Gonçalves Dias es una joya de la Belle Époque. Merendar ahí mientras afuera cae el diluvio es un planazo.
Café Garota de Ipanema: el lugar invita a turistas a deleitarse con sabores locales y conocer la historia de la "garota" que inspiró a Vinícius de Moraes y Jobim.
Real Gabinete Portugués de Lectura: una biblioteca y centro cultural con ornamentaciones fastuosas.